Hoy, en Una suerte de tierra: Calabazas


A pesar de mi ambicioso plan para la terraza del aparcamiento, veo que este año no lo he explotado bastante. En marzo planté patatas que sobrevivieron la terrible helada de mayo pero ya hace tiempo que están recogidas y casi hemos dado cuenta de ellas. Volví a plantar patatas en el mismo sitio con la esperanza de conseguir otra cosecha pero no creo que haya agua para eso.

Además de las patatas, planté guisantes, que ya están recogidos y pasados, y dos calabazas. Una de ellas se me murió, así que me ha quedado una calabaza sola y triste en la terraza.

Bueno, de triste nada. está feliz.

Esta terraza se llenó con el limo de limpiar la poza, estiércol y hojas secas, así que la calabaza tiene todo lo que le gusta. La verdad es que nunca he tenido una calabaza tan contenta.

Le he cortado la punta porque ya tiene una calabaza en preparación.

Corte de pelo calabacil.

Futura sopa.

A parte de eso, está llena de flores. ¿No son bonitas las flores de la calabaza?

Estrellas de mar, perdón, de huerto.

Este otoño tendré que darle un repaso a la terraza, ya que parece que se ha asentado algo el suelo y las piedras se han movido un poco. Volveré a llenarlo y dejarlo asentar antes de plantar plantas permanentes.

 

“Una suerte de tierra” es el blog del Herrén del Cerrado, un proyecto de permacultura en plena sierra madrileña y espacio vivo de la UPP. Está coordinado por Lucía Moreno Velo, facilitadora de la UPP. Para saber más: www.unasuertedetierra.blogspot.com.es

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